La cantante Natalia Jiménez rompió el silencio tras la polémica generada por el uso de una ambulancia en la Ciudad de México para trasladarse hacia Puebla, aclarando que la decisión respondió a razones médicas.
A través de un video en redes sociales, la artista, junto a su esposo y manager, explicó que desde hace meses fue diagnosticada con prediabetes y que, tras su presentación en el festival Vive Latino, presentó malestares relacionados con deshidratación.
Detallaron que inicialmente planeaban viajar en helicóptero; sin embargo, ante su estado de salud optaron por trasladarse en ambulancia con supervisión médica durante el trayecto, con el fin de evaluar si era conveniente continuar el viaje.
La controversia surgió luego de que la propia cantante compartiera un video donde mostraba el uso del vehículo de emergencia para llegar a un evento social, lo que provocó críticas en redes sociales por un posible uso indebido.
Tras la reacción negativa, Jiménez limitó los comentarios en sus redes y se alejó temporalmente del entorno digital, mientras reiteró su agradecimiento al público y aseguró que priorizará su salud en adelante.
El caso ha reavivado el debate sobre el uso de servicios de emergencia y la responsabilidad de figuras públicas ante este tipo de situaciones.
