La Secretaría de Salud (SSA) confirmó que en México se han registrado 33 casos de la llamada “diarrea explosiva”, los cuales permanecen bajo seguimiento epidemiológico conforme a los protocolos nacionales. La dependencia informó que se activaron acciones de investigación en 16 hoteles de Quintana Roo, tras la alerta emitida por el Reino Unido sobre viajeros que visitaron la Riviera Maya y presentaron síntomas relacionados con este padecimiento. Las muestras de alimentos y agua continúan en análisis para determinar el origen de la posible contaminación.
La “diarrea explosiva” es un término utilizado para describir cuadros agudos de gastroenteritis, caracterizados por evacuaciones frecuentes, abundantes y súbitas, que pueden estar asociadas a infecciones bacterianas, virales o parasitarias. Aunque los casos confirmados se mantienen bajo control, las autoridades sanitarias han reforzado la vigilancia epidemiológica en zonas turísticas y han emitido recomendaciones preventivas para turistas y población local.
Entre las medidas de prevención destacan:
- Lavado de manos frecuente con agua y jabón antes de preparar o consumir alimentos.
- Consumo de agua potable o hervida, evitando fuentes no seguras.
- Desinfección de frutas y verduras antes de su consumo.
- Cocción completa de carnes y productos de origen animal.
- Evitar el consumo de alimentos en lugares que no garanticen condiciones higiénicas adecuadas.
La SSA subrayó que los casos confirmados se encuentran bajo seguimiento médico y que, hasta el momento, no se ha reportado un incremento significativo en la gravedad de los pacientes. Sin embargo, la investigación en hoteles de Quintana Roo busca identificar posibles fuentes de contaminación en alimentos, agua o instalaciones, con el fin de aplicar medidas correctivas inmediatas.
En conclusión, la confirmación de 33 casos de diarrea explosiva en México ha encendido las alertas sanitarias, especialmente en destinos turísticos como la Riviera Maya. Con protocolos de vigilancia activa y análisis en curso, las autoridades buscan contener el brote y garantizar la seguridad de visitantes y residentes. La prevención mediante higiene personal y alimentaria sigue siendo la herramienta más eficaz para reducir riesgos de contagio.
