Violencia letal en México creció 72.6% en la última década: México Evalúa

La violencia que priva de la vida sigue escalando en México y pone en entredicho las narrativas oficiales sobre pacificación. De acuerdo con el análisis Reducción reciente de la violencia no remedia crisis de la última década, elaborado por la organización México Evalúa, los hechos asociados a violencia letal –que incluyen homicidios dolosos y culposos, feminicidios y otros delitos contra la vida– se incrementaron 72.6% entre 2015 y 2025, al pasar de 39 653 a 68 424 registros, lo que descarta que el país se encuentre en el inicio de un proceso de pacificación real.
Incluso si la comparación se hace con 2018, año en que inició el actual sexenio, la situación también es negativa: la violencia letal aumentó 11.8% en ese periodo, lo que indica que los avances recientes no compensan el deterioro acumulado en casi una década.
El estudio de México Evalúa enfatiza que, aunque el gobierno federal ha reportado reducciones en homicidios dolosos y tasas por cada 100 mil habitantes en 2025, estos descensos forman parte de una variación dentro de niveles que siguen siendo altos en el contexto histórico nacional. Por ejemplo, el gobierno señaló que la tasa nacional de homicidios por cada 100 000 habitantes cerró 2025 en 17.5, la más baja desde 2016, pero este indicador no cambia la percepción generalizada de inseguridad ni atenúa la acumulación de violencia letal de años previos.
Más que homicidios: desapariciones y otros delitos al alza
México Evalúa advierte que otros crímenes que atentan contra la vida han aumentado con fuerza. El número de personas desaparecidas y no localizadas creció 21.1% en el último año, y delitos asociados a violencia letal distintos de homicidios también mostraron incrementos de doble dígito.
Contexto estatal y retos estructurales
La violencia letal no está distribuida equitativamente: estados como Guanajuato, Baja California, Sinaloa, Estado de México y Ciudad de México concentraron los niveles más altos de violencia en 2025, según el mismo reporte.
Especialistas señalan que, aunque hay indicios de reducción de homicidios, los conflictos entre cárteles de la droga, las redes del crimen organizado y los vacíos institucionales siguen siendo factores clave para mantener elevados niveles de violencia. Además, analistas han subrayado que las cifras oficiales pueden sufrir inconsistencias dependiendo de la fuente y el método de registro, lo que obliga a interpretarlas con cautela.
Un desafío persistente
Este escenario pospone, al menos por ahora, la posibilidad de comunicar a la ciudadanía que México ha entrado en un proceso de pacificación. El incremento sostenido de violencia letal en la última década indica que las dinámicas criminógenas no han sido revertidas de forma estructural, y que las políticas de seguridad requieren ajustes profundos y multilaterales que aborden tanto la prevención como la desarticulación de las redes criminales.



