Diputados aprueban reforma para reducir la jornada laboral: ¿qué sigue y cómo se aplicará la ley?

Ciudad de México — La Cámara de Diputados aprobó en lo general y en lo particular una reforma constitucional histórica para reducir de 48 a 40 horas semanales la jornada laboral máxima en México, tras una larga sesión legislativa que se extendió hasta las primeras horas del 25 de febrero de 2026. El dictamen obtuvo 469 votos a favor en lo general, con mayoría calificada también en lo particular.
📍 Contexto legislativo y siguiente etapa
La iniciativa, impulsada por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, reforma y adiciona las fracciones IV y XI del apartado A del artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos para establecer la reducción de la jornada laboral.
¿Qué sigue ahora?
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El dictamen fue enviado a las legislaturas de los 31 estados y de la Ciudad de México para efectos del artículo 135 constitucional, requisito indispensable para completar la reforma constitucional.
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Para que la reforma entre en vigor de manera definitiva, la mayoría de las legislaturas locales debe aprobarla y, posteriormente, se ordenará su publicación en el Diario Oficial de la Federación.
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Tras esa declaratoria final, el Ejecutivo y el Congreso deberán ajustar la legislación secundaria en un plazo de 90 días para detallar su aplicación.
🕒 Implementación gradual de la jornada de 40 horas
La reducción no será instantánea, sino progresiva y escalonada año con año, con el objetivo de dar tiempo a patrones y trabajadores para adaptar procesos productivos:
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2027: 46 horas semanales
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2028: 44 horas
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2029: 42 horas
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2030: 40 horas
Este calendario busca que México alcance el estándar de trabajo de 40 horas semanales para 2030, en alineación con modelos internacionales de trabajo digno.
📌 Aspectos clave de la reforma
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El salario y las prestaciones no se verán reducidos como consecuencia de las menores horas de trabajo.
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La reforma también aclara que la jornada extraordinaria no podrá exceder de 12 horas semanales, con un máximo de cuatro horas diarias en hasta cuatro días, y obliga a pagar sobreprecio por estas horas extra.
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Aunque la reducción de jornada fue ampliamente respaldada, no se incluyó en la Constitución la exigencia de dos días de descanso semanal, manteniéndose el esquema de al menos un día de descanso por cada seis días trabajados, lo cual ha sido objeto de debate entre sectores laborales y legisladores.
💼 Reacciones y debates
La reforma fue aprobada con amplio respaldo legislativo, aunque surgieron críticas y discusiones en torno a la concreción de descansos adicionales y la progresividad de la medida, así como preocupaciones sobre cómo impactará la organización interna de empresas y turnos laborales.



